La Jornada Eucarística Mariana Juvenil bate récords de asistencia y pone el foco en el testimonio de los Mártires de Barbastro, con un mensaje especial del Papa para los asistentes. Un puente entre la historia y el presente Más allá de las cifras, la esencia de este encuentro ha sido la profundidad espiritual. Si en ediciones anteriores la figura del beato Carlo Acutis fue la guía para los participantes, en esta ocasión, la JEMJ ha puesto su mirada en los Mártires de Barbastro. La historia de aquellos 51 jóvenes seminaristas claretianos, que dieron su vida por amor a Jesucristo, ha sido el eje conductor de las jornadas. El testimonio de estos mártires, junto con la figura de Pier Giorgio Frassati —canonizado recientemente—, ha servido de modelo para los asistentes, recordándoles que la vocación y la coherencia en la fe son desafíos universales que trascienden fronteras. La presencia de una reliquia de los mártires y una emotiva obra musical orquestada, dirigida por Julio Maroto, fueron algunos de los momentos cumbre que emocionaron a los presentes, logrando conectar la historia de estos jóvenes de ayer con los retos de los jóvenes de hoy.